RETINA Y VÍTREO

¿Qué es retina y vítreo?

La retina es una membrana de tejido nervioso sensible a la luz, es como la pantalla de una cámara dentro de nuestro ojo, ubicada en la parte posterior del mismo. Es responsable de convertir la luz que entra en imágenes que nuestro cerebro puede entender. Por otro lado, el vítreo es una especie de gel transparente que llena la cavidad dentro del ojo y ayuda a mantener su forma. Este gel, junto con la retina, desempeña un papel crucial en nuestra capacidad para ver y percibir el mundo que nos rodea.

¿En qué consiste la especialidad de retina y vítreo?

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Existen varias enfermedades que pueden afectar la retina y el vítreo, y algunas de las más comunes incluyen la degeneración macular, que afecta la parte central de la retina y es común en personas mayores. La retinopatía diabética es otra condición común, que se desarrolla en personas con diabetes y puede dañar los vasos sanguíneos de la retina. Además, los desgarros o desprendimientos de retina, así como problemas en el vítreo, como las opacidades vítreas, también son preocupaciones frecuentes. Estas afecciones pueden variar en gravedad, y su detección temprana es esencial para un tratamiento efectivo.

El diagnóstico de problemas en la retina y el vítreo generalmente comienza con una revisión minuciosa de la historia clínica del paciente y un examen físico detallado de los ojos. Además, se pueden realizar pruebas especializadas para evaluar la salud de la retina. La angiografía con fluoresceína es una de estas pruebas, que implica la administración de un tinte especial seguido de fotografías para examinar los vasos sanguíneos de la retina. La tomografía de coherencia óptica (OCT) es otra herramienta valiosa que permite obtener imágenes detalladas de la retina. Estas pruebas, combinadas con la experiencia clínica del especialista, ayudan a realizar un diagnóstico preciso.

Durante la consulta con un especialista en retina y vítreo, se llevará a cabo una evaluación completa de la salud ocular. La agudeza visual se medirá para evaluar la calidad de la visión del paciente. Además, se prestará especial atención a la retina y al vítreo, buscando signos de problemas como cambios en la pigmentación, hemorragias o desprendimientos. El especialista también puede utilizar tecnologías avanzadas, como la OCT, para obtener imágenes detalladas de las capas internas del ojo. La detección temprana de cualquier anormalidad es clave para un tratamiento efectivo.

El tratamiento de problemas en la retina y el vítreo varía según la naturaleza y gravedad de la afección. En el caso de la degeneración macular, se pueden utilizar inyecciones intravítreas para administrar medicamentos que ayuden a frenar la progresión de la enfermedad. Para la retinopatía diabética, el control de la diabetes es esencial, y en casos avanzados, se pueden necesitar procedimientos como la fotocoagulación con láser. En situaciones más críticas, como desprendimientos de retina, se puede realizar cirugía para volver a colocar la retina en su posición correcta.

En cuanto al vítreo, si hay opacidades vítreas que afectan la visión, la vitrectomía puede ser una opción. Este procedimiento implica la eliminación del gel vítreo para abordar problemas como las moscas volantes o las opacidades persistentes. El tratamiento específico dependerá del diagnóstico preciso y del objetivo de preservar o mejorar la salud de la retina y el vítreo, y, por ende, la calidad de la visión del paciente.

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